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Weather Witch

Folclore del tiempo

Las cabañuelas: el pronóstico popular puesto a prueba con datos

Las cabañuelas son un método popular para pronosticar el tiempo de todo un año observando los primeros días de agosto (en España) o de enero (en México y buena parte de América): cada día representa un mes. No tienen base científica, según AEMET, y en nuestra comprobación con datos de 2014 a 2025 acertaron más o menos lo mismo que una moneda.

Por el equipo de Weather Witch · Actualizado el 4 de octubre de 2026 · 9 min de lectura

Datos clave

  • En la versión española de las cabañuelas se observan los primeros 24 días de agosto: del 1 al 12 se pronostican los meses en orden y del 13 al 24, en orden inverso («retornas» o cabañuelas de vuelta).
  • En México y gran parte de América las cabañuelas se cuentan en enero: del 1 al 12 de ida, del 13 al 24 de vuelta, del 25 al 30 dos meses por día y el 31 dividido en tramos de dos horas.
  • Jorge Rey, nacido en Burgos en 2006, se hizo famoso en 2021 por atribuírsele el acierto de la borrasca Filomena con las cabañuelas, aprendidas de un pastor de Monasterio de Rodilla.
  • AEMET considera las cabañuelas un método sin base científica: la atmósfera es un sistema caótico y no hay relación causal entre el tiempo de un día de agosto y el de un mes futuro.
  • En una comprobación propia con datos diarios de Open-Meteo/ERA5 (agosto de 2014 a julio de 2025) en Madrid, Sevilla y Barcelona, las cabañuelas de agosto no acertaron la lluvia más que la regla de decir siempre «mes normal».

Las cabañuelas son un método popular para pronosticar el tiempo de todo un año observando unos pocos días concretos: en España, los primeros 24 días de agosto; en México y buena parte de América, los días de enero. Cada día representa un mes, y lo que pase en el cielo ese día, sol, lluvia, viento o nubes, anuncia cómo será ese mes. Es una tradición campesina muy viva, que ha vuelto a hacerse viral gracias a redes sociales y a cabañuelistas jóvenes como Jorge Rey.

La pregunta que todo el mundo se hace es si aciertan. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) dice que no tienen base científica, y nosotros las hemos puesto a prueba con once años de datos diarios en Madrid, Sevilla, Barcelona y San Miguel de Allende. Spoiler: aciertan más o menos lo mismo que una moneda. Aquí tienes cómo se calculan, de dónde vienen, qué dicen los meteorólogos y qué salió en nuestra comprobación.

¿Qué son las cabañuelas?

Las cabañuelas son un sistema tradicional de predicción meteorológica a largo plazo, sin base científica, que asigna a cada uno de ciertos días del año el pronóstico de un mes futuro. Se practican sobre todo en el centro y el sur de España y en México, Centroamérica y Colombia, y cada zona tiene sus matices: cada cabañuelista observa cosas distintas y las interpreta a su manera.

El origen del nombre no está claro. La Wikipedia recoge la hipótesis de que viene de la fiesta judía de los Tabernáculos, cuyas chozas rituales se llamaban «cabañuelas» en un documento de Toledo de 1020. Lo que sí es seguro es que el método se ha transmitido de forma oral, de pastores y labradores a nietos, durante generaciones.

¿Cómo se calculan las cabañuelas?

Las cabañuelas se calculan asignando un mes a cada día de observación, primero en orden («de ida») y luego en orden inverso («de vuelta» o «retornas»). Hay dos grandes versiones.

Las cabañuelas de agosto (España)

En la versión española se observan los primeros 24 días de agosto:

  1. Del 1 al 12 de agosto (ida): el día 1 representa agosto, el 2 septiembre, el 3 octubre y así hasta el 12, que representa julio del año siguiente.
  2. Del 13 al 24 de agosto (vuelta o retornas): se cuenta al revés. El 13 representa julio, el 14 junio, y así hasta el 24, que vuelve a ser agosto.
  3. Comparación: el cabañuelista cruza lo que vio en la ida y en la vuelta para cada mes. Algunos añaden observaciones de las nubes, el viento, la luna o el comportamiento de los animales.

Las cabañuelas de enero (México y América)

En México se usan los días de enero, y el sistema es más largo:

Días de enero Qué representan
1 al 12 Ida: el 1 es enero, el 2 febrero… el 12 diciembre
13 al 24 Vuelta: el 13 es diciembre, el 14 noviembre… el 24 enero
25 al 30 Cada día representa dos meses (el 25, enero y febrero; el 26, marzo y abril…)
31 Se divide en tramos de dos horas, uno por mes, como resumen del año

Por eso, cada principio de año, la prensa mexicana publica guías para «contar las cabañuelas», y en el campo hay familias que lo anotan en una libreta desde hace décadas.

Jorge Rey: el joven de las cabañuelas

Jorge Rey es un joven nacido en Burgos en 2006 que se ha convertido en el cabañuelista más famoso de España. Su familia se mudó a Monasterio de Rodilla, un pueblo burgalés, y allí aprendió el método del pastor del pueblo, Rafael Sedano. En 2021, con 14 años, se hizo viral porque se le atribuyó haber anticipado la borrasca Filomena, la gran nevada que paralizó Madrid en enero de ese año.

Desde entonces publica sus predicciones en TikTok, Instagram, YouTube y otras redes, donde reúne cerca de medio millón de seguidores, y los medios recogen cada verano lo que «dicen sus cabañuelas». Conviene saber dos cosas:

  • El famoso acierto de Filomena no está documentado. En un artículo del blog de AEMET, el meteorólogo Enrique Barrera recordó que dos verificaciones periodísticas no encontraron ninguna predicción publicada antes de la borrasca; las primeras referencias aparecieron después.
  • AEMET no lo considera un pronóstico comparable. Ante la comparación con sus predicciones, la agencia ha dicho que las cabañuelas «pueden tener su arraigo e interés cultural, pero carecen de base científica».

Nada de eso quita mérito al interés de un chaval por mirar el cielo. Pero si tienes que decidir algo importante, como la fecha de una boda, las cabañuelas no son la herramienta.

¿Qué dice la ciencia de las cabañuelas?

La ciencia dice que las cabañuelas no pueden funcionar como pronóstico. AEMET lo resume así: la atmósfera es un sistema caótico, y una correlación del tipo «si hace sol el 6 de agosto, enero será soleado» no tiene ninguna relación causal detrás. Los argumentos principales:

  1. El caos limita la predicción. Ni los superordenadores pueden pronosticar el tiempo de un día concreto con más de una o dos semanas de antelación. Un día de agosto no contiene información sobre un martes de marzo.
  2. Los días elegidos son arbitrarios. No hay ninguna razón física para que el 3 de agosto tenga que ver con octubre.
  3. Las predicciones son vagas. «Un otoño lluvioso» o «un invierno con nieve» casi siempre aciertan en algún sitio. Enrique Barrera lo relaciona con el efecto Forer, el mismo que hace que los horóscopos nos parezcan certeros.
  4. No hay un método único. Cada cabañuelista cuenta e interpreta a su manera, así que es imposible evaluar «las cabañuelas» como un sistema.

Puedes leer el razonamiento completo en el artículo «Desmontando las cabañuelas» del blog de AEMET.

Comprobamos las cabañuelas con datos

Para ver qué pasa en la práctica, hemos aplicado una versión sencilla y medible de las cabañuelas a los datos diarios de Open-Meteo (reanálisis ERA5), la misma fuente de nuestra herramienta de probabilidad de lluvia. Este es el método:

  • Cabañuelas de agosto en Madrid, Sevilla y Barcelona, de agosto de 2014 a julio de 2025 (diez ciclos completos).
  • Cabañuelas de enero en San Miguel de Allende, de 2015 a 2024.
  • Lluvia: si el día de cabañuela tuvo al menos 1 mm, pronostica un mes más lluvioso de lo normal (más días de lluvia que la media de ese mes en el periodo). Si fue seco, pronostica un mes normal o seco.
  • Temperatura: si el día fue más cálido que la media de ese día, pronostica un mes más cálido de lo normal.
  • Contamos ida y vuelta: 240 pronósticos por ciudad y variable.
Lugar Acierto de lluvia Regla «siempre mes normal» Días de cabañuela con lluvia De ellos, mes más lluvioso Acierto de temperatura
Madrid 53,8 % 54,2 % 9 de 240 4 56,7 %
Sevilla 61,3 % 60,8 % 3 de 240 2 52,5 %
Barcelona 54,2 % 54,2 % 52 de 240 26 54,6 %
San Miguel de Allende (enero) 55,0 % 55,0 % 14 de 240 7 53,8 %

Fuente: análisis propio de datos diarios de Open-Meteo/ERA5. Es una prueba sencilla, no un estudio científico.

Lo que salen son tres conclusiones claras:

  1. Para la lluvia, las cabañuelas aciertan lo mismo que no decir nada. En agosto casi nunca llueve en Madrid y Sevilla, así que las cabañuelas casi siempre «pronostican» meses normales, y aciertan exactamente lo que acertaría quien dijera siempre «mes normal». En San Miguel de Allende, en enero, pasa igual.
  2. Cuando el día de cabañuela fue lluvioso, el mes acertó la mitad de las veces. De los 78 días de cabañuela con lluvia en los cuatro lugares, 39 anunciaron un mes que sí fue más lluvioso de lo normal. Exactamente el 50 %.
  3. Para la temperatura, el acierto rondó el 52–57 %. Con 240 pronósticos por ciudad, esa diferencia con el 50 % está dentro de lo que cabe esperar por azar.

En resumen: si lanzas una moneda para cada mes del año, acertarás más o menos lo mismo que las cabañuelas. Lo que sí funciona para planear es la climatología: saber con qué frecuencia ha llovido en tu fecha y en tu lugar en los últimos años.

¿Sirven las cabañuelas para elegir la fecha de una boda?

Para elegir la fecha de una boda, las cabañuelas sirven como anécdota familiar, no como pronóstico. Si tu abuela dice que «las cabañuelas anuncian un junio lluvioso», puedes escucharla con cariño y luego mirar los datos: en Sevilla, por ejemplo, junio tuvo lluvia solo el 4 % de los días entre 2015 y 2024, y en Madrid el 15 %.

Lo útil, en este orden, es:

  1. Elegir el mes con datos de varios años, como los que tienes en nuestra guía del mejor mes para casarse.
  2. Mirar la probabilidad histórica de tu fecha exacta con la herramienta ¿lloverá el día de mi boda?.
  3. Seguir la previsión oficial a partir de unos diez días antes y decidir el plan B con 24 a 48 horas de margen.

Y, si quieres, sumar algo de tradición. Hay quien lleva huevos a Santa Clara, quien reza una oración para que no llueva y quien prefiere los rituales para que no llueva de las abuelas.

Refranes del tiempo: ¿cuáles tienen algo de razón?

Los refranes del tiempo son la otra cara del saber campesino, y algunos resumen bastante bien la climatología media, que es justo lo que las cabañuelas no hacen. Los hemos contrastado con nuestros datos 2015–2024:

Refrán Qué dice Qué dicen los datos
«En abril, aguas mil» Abril es lluvioso En Madrid, abril fue el mes con más días de lluvia (30 %); en Sevilla lo fue marzo (30 %), con abril cerca (23 %)
«Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo» Hasta el 9 de junio aún refresca En Madrid, la mínima media de mayo fue de 11,6 °C: las noches de boda de mayo piden chal
«San Isidro Labrador, quita el agua y pon el sol» A mediados de mayo deja de llover En Madrid se pasa del 30 % de días de lluvia en abril al 21 % en mayo y al 15 % en junio
Las cabañuelas El tiempo de agosto anuncia el de todo el año Sin relación en nuestra comprobación

La diferencia es clave: un refrán como «en abril, aguas mil» habla de lo que suele pasar, y eso se puede comprobar. Las cabañuelas pretenden predecir lo que pasará un año concreto, y eso es otra cosa. Tienes la historia del santo madrileño en nuestra guía de San Isidro Labrador, y más creencias de boda en las supersticiones de boda.

Por qué seguimos queriendo las cabañuelas

Las cabañuelas siguen vivas porque cuentan una historia que la previsión oficial no cuenta: la de un pastor mirando el cielo cada mañana de agosto, la de una abuela que apunta en una libreta, la de un pueblo que conversa sobre el tiempo. Es patrimonio, y como tal merece respeto, aunque no merezca decidir cuándo te casas.

A nosotros nos pasa algo parecido con los rituales. Nuestro ritual de buen tiempo para bodas se realiza para tu fecha y tu lugar en las noches previas, con foto como prueba y una bendición escrita. No predice nada ni cambia el cielo, y lo decimos claro. Es intención, tradición y una forma de soltar los nervios, mientras los datos y el plan B hacen el trabajo serio.

En resumen

Las cabañuelas son un método popular para pronosticar el año observando los primeros 24 días de agosto en España o los días de enero en México: cada día representa un mes, primero de ida y luego de vuelta. Jorge Rey las ha devuelto a la actualidad, pero AEMET recuerda que carecen de base científica, y nuestra comprobación con datos diarios de Open-Meteo/ERA5 en Madrid, Sevilla, Barcelona y San Miguel de Allende lo confirma: aciertan la lluvia lo mismo que decir siempre «mes normal», y cuando un día de cabañuela fue lluvioso, el mes acertó el 50 % de las veces. Disfrútalas como tradición y elige la fecha de tu boda con datos.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las cabañuelas?

Las cabañuelas son un método tradicional para pronosticar el tiempo de los meses siguientes observando el cielo, el viento y la lluvia de unos días concretos del año, sobre todo los primeros días de agosto en España y de enero en México. Cada día representa un mes. Es una práctica campesina muy antigua y sin base científica.

¿Cómo se calculan las cabañuelas?

En la versión española se observan los días 1 a 12 de agosto, que representan de agosto a julio, y luego del 13 al 24 en orden inverso. En la mexicana se usan los días de enero: del 1 al 12 de ida, del 13 al 24 de vuelta, del 25 al 30 dos meses por día y el 31 por tramos de dos horas. Se comparan ida y vuelta.

¿Quién es Jorge Rey, el de las cabañuelas?

Jorge Rey es un joven burgalés nacido en 2006 que aprendió las cabañuelas del pastor de su pueblo, Monasterio de Rodilla, y se hizo viral en 2021 cuando se le atribuyó haber anticipado la borrasca Filomena. Hoy tiene cientos de miles de seguidores. AEMET recuerda que sus predicciones, como todas las cabañuelas, carecen de base científica.

¿Aciertan las cabañuelas?

No más que el azar. AEMET explica que no hay relación causal entre el tiempo de un día y el de un mes futuro, y que las predicciones suelen ser tan vagas que parecen acertar siempre. En nuestra propia comprobación con datos de Open-Meteo, las cabañuelas de agosto acertaron en torno a la mitad de las veces, como lanzar una moneda.

¿Puedo usar las cabañuelas para elegir la fecha de mi boda?

Como tradición familiar, sí; como pronóstico, no. Para elegir fecha sirve mucho más mirar con qué frecuencia ha llovido en tu fecha y tu lugar en los últimos años, y a partir de unos diez días antes, la previsión oficial. Las cabañuelas pueden ser una anécdota bonita para contar en la boda.